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*365bogota dedica los domingos a recomendar gastrolugares fuera de Bogotá, a nivel local, nacional o internacional.

Barichara bien merece un paseo. Lo aseguro. Y dos. Hasta varios al año.

De lo que estoy seguro también es que en cada una de esas visitas almorzaré en el Restaurante La Brasa. Allí uno debe saciar la sed con una refrescante limonada o una imprescindible Costeñita bien fría, o dos. Si es día de mute, ni lo dude. Buenérrimo mute santandereano, caliente, generoso en carne y mondongo, restaurador de conciencias pantagruélicas. Ají a discreción. Más limonada. Más Costeñita.

El principal, según su ánimo. Si anda de comilón discreto pida su carne oreada. No la he comido mejor. De hecho, afirmo que por fin he comido carne oreada de verdad. Y si anda de gastrocurioso, acérquese a la trastienda y quizás tenga la fortuna de admirar en vivo y en directo, y hasta de conversar, sobre el modo en el que aderezan y orean estas divinas tajadas de res.

Si por el contrario, ese día anda de voraz apetito, es de imperiosa obligación pedir cabrito. Preparación memorable en calidad y cantidad. Carne de soberbia personalidad y tierna hasta el extremo de poderla embaular solo a golpe de tenedor. Escolta a esta divinidad de carne, una ensalada, yuca cocida y pepitoria. Esta última la imagino deliciosa para quien la disfrute. Servidor lo intenta y nunca lo consigue. Cuidado, es cosa mía, no del guisandero.

Recomiendo una relajada caminata después de semejante banquete e incluso, para quien guste, saborear unos cigarros puros comprados en una entrañable tiendita esquinera (Cra 6 con Cll 6) frente a la plaza de la Catedral de La Inmaculada Concepción. Los últimos que me fumé fueron unos Brevas elaborados en Piedecuesta (Santander).

Precio: entre 20.000$ y 30.000$ por persona y salir rodando cuesta abajo.

RESTAURANTE EL CABRITO A LA BRASA

A dos cuadras de la Catedral – Tel.: 726.7074 – Barichara – Santander