ComiendoCuento

En Bogotá están pasando cosas extraordinarias cuando de comida se habla. Cada vez hay más propuestas diferentes y con conceptos que van más allá de sentarse a comer y saciar el hambre.

Interesante proyecto el de Diana Pizano, una bióloga que se metió en la cocina del Gato Dumas para aprender a desarrollar lo que más le gusta: cocinar. Ahora es cocinera y atiende en su casa al que se atreva a “comer cuento”. Diana es muy juiciosa y todas las semanas estudia ingredientes diferentes, colombianos y casi siempre orgánicos, y desarrolla las recetas que sirve en las sesiones de Comiendo Cuento en La Mesa de Diana.

Es un proceso de experimentación que puedo afirmar que le sale muy bien. A Diana se le nota que se mete en el cuento para lograr de verdad rescatar el gusto por comer en casa, por probar sabores nuevos y preparaciones diferentes. Solo ver los procesos y los ingredientes que utiliza lo hace a uno saltar y decir “¡Wow! ¡Se puede hacer esto con este ingrediente!”.

El sistema es el siguiente: Diana escoge un menú, lo publica en su página de Facebook, le pone un precio y usted solo tiene que reservar y visitarla en su casa en el día y la hora que se dijo. Es clave ser muy puntual teniendo en cuenta que habrá alrededor de 10-15 personas más esperando hambrientos para comer. Y si usted está trabajando y solo tiene una hora de almuerzo le recomiendo que se abstenga de visitarla o simplemente renuncie ese día porque va a querer quedarse hasta el final conversando con los otros comensales.

Si cumple todos los requisitos, deléitese con el menú y disfrute de la compañía, pues es un espacio para conocer personas, ingredientes, mezclas y preparaciones que seguro lo van a dejar perplejo. Además de La Mesa de Diana, Comiendo Cuento tiene otras propuestas: talleres de cocina vegetariana casera, preparaciones a domicilio como granola casera, yogurt sin azúcar, hummus, babaganoush, tortas o muffins, encurtidos, pesto y otros, y toda la transmisión de conocimientos sobre ingredientes colombianos y recetas con ingredientes frescos para meterse en el cuento y preparar en casa.

Sin duda es un propuesta interesante que, personalmente, espero que nunca se acabe. Es importante que la gente comience a cocinar, pero más allá de eso, es importante que la gente comience a preguntarse por lo que tenemos en Colombia, que empecemos a investigar más sobre los ingredientes de nuestra tierra y que le demos valor a lo que la tierra nos ofrece.

Precio: entre 20.000$ y 30.000$

COMIENDO CUENTO

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