ChuletayChampusCollage

Creo haberlo afirmado en otras ocasiones y me ratifico en ello. Uno de los gastrogurús bogotanos que más respeto y al que sigo ciegamente allá donde me lleve es mi suegro. Da igual norte o sur, centro o profundo sur, oriente u occidente, chuzo o meñique parao, laboral o festivo. Y así me descubrió Chuleta y Champús.

Colorido templo de cocina vallecaucana que vive a reventar los fines de semana. Nos tocó hacer 10 minuticos de cola, o sea nada. Y ya acomodados vengan unas empanadas de pipián, unos aborrajados y unas marranitas. Para empujarlo todo un champús valluno por aquí, una lulada por allá y un salpicón caucano acullá. Faltaría más.

No fue día de sopas aunque decir que hay una especial para cada día de la semana: ajiaco, sopa de plátano, mondongo valluno, sopa de torrejas y sancocho valluno.

Mompa, las raciones de los principales no son recomendadas para pusilánimes, oís! Nosotros dimos buena cuenta del plato valluno (carne de cerdo a la milanesa, arroz atollado, papa a la francesa, tostada con hogao, ensalada y limón) y de un memorable arroz atollado (arroz, costilla de cerdo, longaniza, chorizo, papa criolla, huevo cocido y tostada con hogao).

Ve mirá no reservamos huequito para los postres, así que los mates y el manjar blanco se quedan para otro día. Pana, doña Cecilia nos invitó muy amablemente a una chuspa de cucarachas. Si no las conocen, pregunten.

Precios: empanadas de pipián a 1.000$ / caleñas a 2.000$ / aborrajado 6.000$ / marranitas 6.500$ / sopas entre 10.000 y 26.000$ / fuertes entre 15.000$ y 34.000$ / ATENCIÓN: no se reciben tarjetas, sólo efectivo

CHULETA Y CHAMPÚS

 
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