GallinaHelenaCollage

*365bogota dedica los domingos a recomendar gastrolugares fuera de Bogotá, a nivel local, nacional o internacional.

Por su tradición religiosa y su gastronomía, Bojacá es uno de los municipios más visitados por turistas, camioneros o simplemente familias que se animan a salir de la rutina capitalina. 

En cuento uno llega, se siente un ambiente bastante particular, en el parqueadero (uno de los tantos que hay) se observan carros antiguos, camiones y hasta bicicletas que esperan en fila por una bendición para las rodadas en las carreteras colombianas.

La señora de los tiquetes vende masato delicioso, frío y en totuma, ¡como a mí me gusta!. Caminar por la plaza, llena de vendedores, fotógrafos, tienditas llenas de cruces, rosarios y velones para, por fin, encontrar la plazoleta de comidas.

 Una plazoleta diferente y medio hechiza, tablones de madera que hacen las veces de mesas, sillas de plástico y aromas que salen de las cocinas que están alrededor.

Doña Helena está ahí, en el primer “local” a mano derecha, con su delantal de cuadros y una sonrisa nos invita a probar las sopas cocidas en leña y, por supuesto, la gallina. 

Nos sirve en vajillas diferentes, con flores, colorinches y hasta desportilladas, pero eso pasa a ser un mínimo detalle cuando probamos la gallina, tostadita por fuera, ahumadita y jugosa por dentro, servida como un piquete con papa criolla, plátano, yuca y ají casero. Deliciosa.

 Si se anima, recomiendo el pescuezo, un manjar que no gusta a muchos pero que doña Helena sabe hacer a la perfección.

Precio: en familia, 2 gallinas, 2 pescuezos, 5 sopas, porción de morcilla, refajo para 8 = 120.000 $

LA GALLINA DE DOÑA HELENA

Primer local a la derecha de la Plazoleta de Comidas de Bojacá – Cundinamarca