ArcoirisSasaima_Fotor

*365bogota dedica los domingos a recomendar gastrolugares fuera de Bogotá, a nivel local, nacional o internacional.

Si hay un plan que me fascina cuando María Isabel, José y Teté me invitan a su finca es el de pegarnos la caminata desde la quebrada junto a la casa hasta el pueblo de Sasaima. Y si es un domingo mejor. Hay mercado durante toda la mañana y misa en diferentes horarios.

El primero me cautiva. Paseo absorto y contemplativo entre los puestos de fruta y verdura. Allí es donde conocí y probé por primera vez el zapote. En cuanto a la misa, admiro por fuera la Parroquia de San Nicolás de Tolentino (1754) y aprovecho cuando medio pueblo ocupa sus bancadas para acercarme, justo delante de su fachada principal, a la casi desierta pastelería Arco Iris.

Es el momento perfecto para conseguir un lugar en alguna de sus escasas seis mesas y hacer las paces con nuestro gastroespíritu a base de sus especialidades: almojábana, mantecada, panelitas de leche y, para compensar los líquidos perdidos en la caminata, masato, kumis o avena, mi preferida, todo absolutamente casero.

Actividad extra: si es temporada de cosecha, busque en el parque y bajo la gigantesca ceiba al vendedor ambulante de chontaduro. Y en la tienda, justo unos metros abajo de Arco Iris, compre unas cuantas bolsas de malla con nueces enteras de macadamia. Como a tres mil pesitos la malla. No hay nada como pasar la tarde luchando piedra con piedra contra la dura cáscara para conseguir llevarse a la boca tan delicioso fruto seco en su estado natural.

Precio: entre 3.000$ y 10.000$ por persona según el goloso estado del alma dominical

ARCO IRIS

Plaza central “Parque de la Identidad Sasaimera” frente a la Parroquia de San Nicolás de Tolentino – Sasaima – Gualivá – Cundinamarca