TomodachiCollage

Tomodachi significa amigo en japonés y yo tengo la fortuna de tener a estos dos “tomos” con los que, además de compartir el amor por la cocina, compartimos experiencias, lecturas, cenas y risas. 

Ese día, sentados en la penúltima mesa del Tomodachi Ramen Bar, hablando y poniéndonos al día de historias variadas, llega a nuestras manos la carta Tomodachi: concisa, clara y amablemente explicada por Miguel.

Seguimos las recomendaciones del chef y esperamos la “gloriosa venida”. 

¡Y llega! Shoyu, un caldo aromático y suntuoso de cerdo y pollo con huevo y puerros; Gyozas de cerdo generosas y deliciosas; Onsen Tamago Gohan, arroz glutinoso coronado con un huevo tibio que espera ansioso  ser revuelto para terminar de cocerse a la perfección; Wan Tan de cerdo y comino con la brutal “soya de la casa”.

Y de repente, la mamasita de la noche Steeki, entraña marinada con ajo y wasabe. Inolvidable.

Los sabores de todos los platos son divinos pero, si se atreven, en la mesa se encuentran diferentes tarritos con vinagre, soya, ajos deshidratados y Togarashi una mezcla de especias y sésamo negro que va muy bien con el caldo.

Por último los postres, sencillos y equilibrados, ¡una delicia! 
Mejor dicho, si a la comida se le pudiera piropear, éste Tomodachi, sin lugar a dudas, sería uno de los restaurantes con más guapos en su carta.

A nuestro lado un señor japonés de los de verdad, sorbiendo los ramen como debe ser, aunque a los bogotanos nos pueda parecer extraño o de quinta… pero que a nosotros nos pareció garantía absoluta de la calidad y del futuro éxito de este pionero Ramen Bar.

Y mi postdata… ¡Vayan al baño y disfruten!

Precios: entre 20.000$ y 60.000$ por persona

TOMODACHI RAMEN BAR

Diagonal 70 a # 4 – 66 – Emaus – Chicó Lago – Chapinero

*** No hay teléfono, no hay reservas. Hay 24 sillas para disfrutar cuando quedan libres.