Criolla

Un servidor heredó en su día diferentes piezas fabricadas en España en siglos pasados y aquí, en Colombia, mi suegra siente fascinación por este metal esmaltado, popularmente conocido como peltre. Así es que cuando leí el eslogan de esta empresa no dudé en ir a conocerlos: “Qué dicha, volvió el peltre”.

Criolla es una marca orgullosamente colombiana fundada hace apenas un año por tres jóvenes emprendedores: Lucía Tapiero, Margarita Salcedo y Esteban Ucrós, que combinan experiencia en arquitectura, arte, diseño, publicidad y patrimonio cultural. Se han dado a la ardua tarea de recuperar esta fascinante material y devolverle todo su esplendor: pocillos, tazones, cuencos, cucharas, saleros, platos, cucharones, materas, jarras, pasarelas, soperos y bandejas.

Me cuentan que el proceso de fabricación del peltre es en parte industrial y en parte manual. Todo comienza con una lámina de acero que es cortada y prensada con un molde para lograr la forma del utensilio. La pieza resultante es sumergida en una emulsión de esmalte vitrificado, se deja secar y se hornea a altas temperaturas. A continuación se repite el proceso para aislar por completo el acero con una doble capa de esmalte. La tercera capa de esmalte es la que le da a las piezas sus diferentes colores.

Los bordes de las piezas, un rasgo tan icónico del peltre, se hacen manualmente retirando cuidadosamente la última capa de esmalte de esta zona. Este proceso se hace pieza por pieza y completamente a mano, lo que garantiza la exclusividad de cada pieza y le otorga su encantadora imperfección: no hay una pieza de peltre que quede igual a otra. El proceso finaliza cuando las piezas se hornean por última vez, lo que termina de fijar el esmalte y le da a las piezas de peltre ese terminado porcelanoso y ese brillo imperecedero que las caracteriza.

Si se lo trata con cariño, el peltre puede durar toda la vida. Naturalmente, si se golpea o se deja caer se puede desportillar, lo que, al menos en mi opinión, le da un encanto muy particular. En mi casa no hay una pieza sana y salva. El peltre se puede calentar en la estufa pero no debe ser utilizado en microondas. Se puede lavar en lavaplatos o con una esponjilla suave.

Precios: entre 10.000$ y 80.000$ según la pieza

CRIOLLA

Contacto: margarita@criolla.com.co / cel.: 304.337.6605

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