AzaharCollage

Azahar, porque Colombia merece su mejor café.

Hace algún tiempo emprendí la búsqueda para encontrar una buena taza de café en Bogotá. Contrario a lo que se esperaría en un país con tan notable reputación cafetera, toparse con una de calidad en el interior de Colombia es un evento esporádico, casi milagroso. Resulta que los más hermosos granos emanados de las entrañas de nuestra bella nación, son sentenciados al destierro en bien su tez se ruboriza, y se embarcan, bastardos, hacia lejanas latitudes. Reside, sin embargo, bondad en aquella sentencia, pues dados en adopción a padres generosos y preocupados, se evitan la implacable condena de la greca y sus infinitas sesiones de ebullición.

Embarcado, pues, en aquel tempestivo océano del café bogotano, la reconfortante visión de tierra firme se me presentó en la forma menos esperada: un “container” al costado de un parqueadero público. Azahar llamó mi atención por los extraños artefactos dispuestos sobre el mostrador (cafeteras Hario V60), de los cuales podía intuir su propósito, sin atinar a describir su funcionamiento. La oferta de cafés filtrados, en métodos alternativos a la máquina de espresso (por cierto cuentan con una excepcional), me capturó inmediatamente; me introdujo en un espacio completamente desconocido.

Una vez superada la conmoción de encontrar algo tan desconocido, me dispuse a pedir una taza de café para enfrentarme a un enigma quizá más complicado que el de las cafeteras del mostrador: fui interrogado por el origen que deseaba probar y por mi método preferido… En este punto, aplastado por una fuerza que me sobrepasaba, confesé mi completa ignorancia y me deje conducir mansamente hacia la experiencia cafetera más memorable hasta el momento, no solo por la complejidad de su sabor, sino también por el encuentro inesperado con algo completamente novedoso.

Los gestores de este encuentro milagroso son una colaboración entre norteamericanos y compatriotas que buscan, bajo la premisa de exaltar las características particulares de los granos producidos en una finca o terreno determinado, lo que en el mundo del café se conoce como ‘café de único origen’. Se pasean por las regiones cafeteras en busca de lotes de excelente calidad y negocian directamente con los productores para procesar el café como este se lo merece. El resultado es extraordinario y, además de pasar por una taza de café, es posible comprar media libra de alguno de los orígenes que tengan en inventario, en caso de querer experimentar en la intimidad del hogar.

El trabajo no termina aquí, pues el deseo por ofrecer a los colombianos su mejor café (como dice su slogan) los llevó a buscar y capacitar baristas para ofrecer una bebida de excelente calidad. También ofrecen catas libres y talleres gratuitos para aquellos que como yo, se declaren adeptos al mejor café colombiano. Por último, para los que definitivamente no van con el café, la cerveza artesanal, el chocolate y las infusiones pueden ser opciones igual de favorables.

Precio: entre 3.000$ y 7.900$ dependiendo del método y la cantidad / 250gr. de café en grano o molido a 12.500$

AZAHAR COFFEE

Carrera 14 # 93A – 48 – Tel.: 703.4799 – Parque 93 – Chicó Norte – Chicó Lago – Chapinero

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